INFORMÁTICA

El aula de Informática de la asociación granadina OFECUM es una oportunidad para sacar a la luz nuestros talentos olvidados, para retarnos frente a la Brecha Digital, para ponernos al día con la tecnología que hoy nos inunda y se nos hace casi imprescindible dominar.

Tenemos clases para distintos niveles de conocimiento de informática: para introducirnos en el mundo de las redes sociales, para aprender el manejo del móvil, para aprender a usar Gimp y otras herramientas de retoque digital…

A continuación, reflejamos parte del artículo preparado para nuestra revista mensual, en su edición de Junio, redactado por nuestro alumno de Informática: Pablo Casado:

 “Hoy en día, parece imprescindible tener un mínimo de conocimientos informáticos. Se dice que: dos de cada tres personas de la “tercera edad” utilizan Internet, y un buen porcentaje lo hace con frecuencia.

Hay que conseguir ser seducidos por esa sensación, casi mágica, que es la motivación. La Real Academia de la Lengua la define como: “ensayo mental preparatorio de una acción para animar, o animarse a ejecutarla, con interés y diligencia”.

 Afortunadamente, cada vez convencen menos los pusilánimes agoreros de hace unos años que decían: “Esto ya no es de tu época y no vas a entender nada”. “Demasiado mayor para aprender Informática”.

El mundo virtual puede ser parte de la solución para personas cuya movilidad se va reduciendo con el paso del tiempo. Estar en contacto con familiares y amigos, con imagen y sonido directos, como consecuencia de las nuevas tecnologías es algo fantástico, y nunca ha sido tan fácil. Hacer multitud de trámites administrativos, bancarios, o incluso, hacer compras en un supermercado; es un lujo a nuestro alcance y, frecuentemente, sin costes adicionales. El conseguir un cierto dominio de las herramientas modernas de comunicación (móvil, tableta, portátil) es algo muy atractivo para los socios de OFECUM.

Los más mayores aprenden a manejar los equipos digitales como una herramienta práctica, y no como un medio de diversión o relajación. Su objetivo, al progresar, es conseguir una mayor independencia.

Probablemente, para conseguir los éxitos apetecidos, se ha de aplicar una especial Pedagogía. Sin ánimo de disertar sobre la misma, sí que tendremos en cuenta que “pausas regulares”, la repetición de conceptos, o la ilustración de ejemplos concretos; son bienvenidos, sabiendo que la concentración disminuye en las personas mayores.