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Fisioterapia

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Fisioterapia2018-08-29T08:06:11+00:00

FISIOTERAPIA

  • MONITORA: Susanne Wad (fisioterapeuta)

  • CALENDARIO: martes y jueves de 12.00 a 13.30 h

  • LUGAR: Salón multiusos – Sede de OFECUM

  • OBJETIVO: Enseñar a los participantes del taller las buenas prácticas para mantenerse en el mejor estado de salud corporal.

NOTA: Cada participante traerá consigo una esterilla de goma para poder tumbarse sobre ella, la cual podrá quedar en la sede mientras dure el desarrollo del módulo del taller en que participe cada persona. Debe llevarse vestimenta cómoda.

LA ARTROSIS NO ES UNA ENFERMEDAD.  Por SUSANNE WAD HANSEN. Fisioterapeuta

La artrosis es una afección reumática que se debe a la degeneración de los cartílagos de las articulaciones. En una articulación normal el cartílago recubre el extremo de los dos huesos que forman la articulación (rodilla, codo, vertebras especialmente la espina cervical y lumbar), permitiendo que al moverse los dos huesos no rocen, también absorbe los golpes sobre la articulación. Este cartílago se ve nutrido por un líquido viscoso llamado sinovial que permite la lubrificación de la articulación y consigue que el cartílago se encuentre en las condiciones perfectas de hidratación y elasticidad para llevar a cabo su función. Cuando se desarrolla la artrosis, dicho cartílago pierde sus propiedades puede incluso llegar a desaparecer haciendo que los extremos de ambos huesos rocen directamente produciendo dolor. También puede ocurrir que la viscosidad del líquido sinovial disminuya resultando menos efectivo. El hueso puede reaccionar estimulando el crecimiento lateral del mismo y dando lugar a lo que en medicina se conoce como “osteofitos”.

Esto produce la típica deformación de las articulaciones y la aparición de nódulos (pequeños bultos que se pueden palpar), como resultado de ese crecimiento anormal del hueso. Todo esto se complica cuando el organismo elimina los pequeños restos de cartílago que aún quedan alrededor de la articulación así mismo se puede empeorar la inflamación y el dolor asociado a la degeneración de la articulación. Se puede considerar que la artrosis es uno más de los múltiples cambios morfológicos que se dan en el ser humano con el paso de los años. La artrosis puede empezar en una edad temprana sin sintomatología, pero cierto es que llegando a los cuarenta años casi todas las personas tienen afectadas las articulaciones en más o menos grado. En las mujeres con más frecuencia y en los hombres en edades más tempranas. La artrosis se puede diagnosticar en una persona como mera coincidencia gracias a las pruebas radiológicas llevadas a cabo por otros motivos.

Ya diagnosticada la artrosis, el médico especialista determinará el estado general para que cada persona pueda iniciar su vía de recuperación y mejora mediante el tratamiento más adecuado. Otra especialista que se impone es el fisioterapeuta, que mediante estiramientos y musculación intentará corregir e impedir malformaciones de las articulaciones. Además, enseñará ejercicios específicos para cada articulación con el fin de aumentar la movilidad y flexibilidad, así como el correcto funcionamiento de las mismas. La prevención es importante. Aprendiendo unos hábitos posturales y movimientos sencillos en nuestra vida diaria se puede evitar y prevenir las molestias artrósicas. Se recomienda no sobrecargar las articulaciones, vigilar el peso, si es necesario utilizar un bastón.

Todas las personas que tienen artrosis seguramente experimentan que el dolor y la rigidez matutina suelen mejorar con el movimiento. Así que una vida sedentaria es su enemigo número uno. Ya que nos va a tocar vivir unos años con artrosis, lo mejor es adoptar una actitud positiva y, sobre todo, no pensar que tenemos una enfermedad sino una degeneración propia de la edad. Una vez que hemos tomado conciencia de nuestra artrosis y de los tratamientos a seguir, es importante respetar nuestro propio cuerpo. En esta situación, en la que ya hemos acudido a los especialistas y sabemos qué tratamiento tenemos que seguir, ya podemos abrirnos a otras disciplinas. Se recomienda dentro de las posibilidades de cada uno y siempre bajo la vigilancia de unos monitores profesionales, hacer natación, tai chi, chi kung, gimnasia de mantenimiento, baile, yoga, paseos, etc.

EL MOVIMIENTO ES VIDA