CELEBRACIÓN DEL XIX ANIVERSARIO DE OFECUM

Con el mismo cariño de siempre, con las mismas ganas de siempre de abrazar a los amigos , de saludar a los que vemos con menos frecuencia (y de paso poder comprobar -¡ooh misterio!- que estamos más guapas que la última vez que nos vimos), nos hemos reunido los socios y amigos de Ofecum en el Hotel Abades Nevada. Queremos celebrar un año más nuestro aniversario, alegrarnos de que ya cumplimos XIX años de andadura.
Empezamos la celebración a las 12 con una acto alegre y distendido allí mismo en el Hotel, un acto sencillo y entrañable que ha presentado con soltura José Luis Font Nogués, el flamante secretario de la nueva Junta Directiva. En primer lugar ha actuado el coro, dirigido como siempre por Pedro Antonio Pérez; ya se atreven con canciones de Mozart y de Bach pero siguen faltando voces masculinas, está visto que no hay manera de animar a los varones de la Asociación a que nos muestren sus dotes para el canto.
A continuación, Hortensia García-Ligero Egea, como directora del Taller de Cuentacuentos, nos habló del trabajo que hacen y del blog que están preparando con tanta sabiduría y esmero. Tras ella, Inma Rejón nos contó la historia de las gotas de lluvia y esa gota egoísta y presumida; Encarnita nos habló del ferretero rico y analfabeto que antes era portero; Francisco de su roble insatisfecho hasta que supo quién era; Julia de su enigmático constructor de puentes…y para terminar, intervino por primera vez Soledad y con su cuento del molinillo por fin nos hizo entender porqué el agua del mar es salada. Todas las historias que nos relatan con tanto arte, siempre nos hacen sonreír, cavilar y mover la cabeza mientras pensamos… que ¡qué razón tienen!
Después Inma Rejón, con esa voz cálida y preciosa que ya sentimos como algo nuestro, interpretó unas canciones de su último disco, muy bonitas y que eligió para esta ocasión por ser de sus favoritas. Una vez más, dio muestras de lo que ya sabemos, que canta muy bien y que se desenvuelve como una gran artista.
Y tras esta actuación se cerró el acto y pasamos a comer.
El menú del Abades Nevada estuvo discreto, pero adecuado. Mi amiga dice que cuando ha sacado la ropa de verano del año pasado solo le sirve el abanico, que todo lo demás le queda estrecho. Así que mejor no comer mucho, por lo de la operación bikini, ya sabéis.
Terminada la comida, el Presidente de Ofecum, Miguel Bailón, dirige unas palabras a los asistentes para agradecer nuestra asistencia al acto, con una mención especial por acompañarnos en esta celebración a Mariano Sánchez cofundador de Ofecum y Presidente durante unos años, a la representante del Ayuntamiento, Paqui Martin Rubio y a la representante de la Fundación la Caixa, Patricia Maldonado.
A continuación el Presidente, Miguel Bailón, hace entrega de la máxima distinción de Ofecum, el SOPLÓN, a la Fundación la Caixa, por su permanente y generoso apoyo a nuestra Asociación. Recoge el galardón la responsable del Área de Proyectos de esta Fundación, Patricia Maldonado Pérez.
Pasamos a los tradicionales sorteos, es la mano inocente de Elena la que da la suerte a los afortunados que disfrutaran de los obsequios de Viajes Halcón, limpiezas Nevada…
Gracias a todos los que han hecho posible que la celebración haya sido un encuentro tan agradable, que hayamos pasado un rato tan bueno, entre amigos. Gracias al coro por sus canciones, al Taller de cuentacuentos por sus reflexiones, a Inma Rejón por su voz y sus paseíllos… a los reporteros gráficos Fernando y Diego porque nos sacan tan guapos en las fotos… a Antonio Bonaldi y su karaoke… a los patrocinadores por sus obsequios. Gracias a todos por estar disponibles siempre que Ofecum los reclama.
Y no habiendo otros asuntos que tratar empieza la música y el karaoke. Los más valientes se lanzan a la pista con desenfreno y los más parados nos quedamos un rato remoloneando y ya nos vamos. Vaya, como la vida misma!
Lo hemos pasado bien. Nos ha gustado reunirnos, abrazar a los amigos y vernos todos de nuevo. Pero…como siempre he de deciros que hemos echado de menos a todos y cada uno de los que por una razón u otra no estabais allí.
Un abrazo,

Encarna Delgado